Primer Trabajo Colaborativo

Repensando la paz: perspectivas teóricas para el cambio social y personal

Tejiendo paz desde la educación y la justicia social

Integrantes del Grupo:

  • Hazel Vanessa Chaves Granados
  • Aracelly Cattle Herrera Aparicio
  • Liliana Jarquin Salazar
  • Geraldyn Vanessa Jimenez Umaña
  • Luis Diego Salgado Salgado

Presentación del Trabajo

En el presente blog interactivo titulado “Repensando la paz: perspectivas teóricas para el cambio social y personal", cuyo propósito es analizar los conceptos que se conocen sobre la paz y como esta se refleja en la transformación de las personas que la practican ya sea de forma individual o conjunta.

El blog interactivo es importante para establecer una adecuada definición del concepto de paz ya que algunas personas todavía la definen como la ausencia de guerras y no se trata solamente de esto “(…) tiende a usarse cada vez más en el mundo como un concepto coyuntural (…) se acuerda el fin de un conflicto armado, un concepto estructural, ligado a la cultura, inherente al ser humano, sus relaciones y su medio ambiente” (Hernández, 2019, p. 2) la paz se conforma de procesos éticos en los que se incluye la justicia social, la igualdad de oportunidades, la responsabilidad ciudadana, entre otros, para combatir la violencia en todas sus expresiones, una forma eficaz de hacerlo en mediante la construcción de una cultura de paz en todos los ámbitos existentes.

Fue necesario realizar lecturas académicas relacionadas al tema en diversos medios digitales sobre la paz y violencia en múltiples escenarios, estas lecturas permitieron un análisis crítico y de reflexión comprendiendo de esta forma las ideas de cada autor. Mediante estas lecturas también se reconoce que para crear una cultura de paz es necesario un compromiso real y trabajar constantemente en ella de forma conjunta.

Asimismo, el presente trabajo se integra de diversas estrategias creativas y didácticas que permiten la construcción del aprendizaje. Entre estas se encuentran la construcción de un diario reflexivo llamado “Tejiendo mi paz cotidiana” el cual se constituye de un análisis de las lecturas realizadas, el cuento llamado “historias que siembran paz” permite la comprensión del concepto de la paz como elemento que transforma a la sociedad. El trabajo se realizó de manera colaborativa fomentando el dialogo y la responsabilidad. También se encuentra una bitácora en la que se registran las actividades realizadas por los compañeros.

El principal fin de este blog es proporcionar una conceptualización de la paz y crear conciencia sobre lo fundamental de adquirir un compromiso con la sociedad para construir una cultura de paz.

Tejiendo mi paz cotidiana

Diario reflexivo grupal sobre nuestras vivencias y la teoría estudiada.

Actividad grupal en el aula como práctica de convivencia y no violencia

Fuente: Hirian Aldizkaria. (2014). Actividad grupal en el aula como práctica de convivencia y no violencia. [Imagen]. Aulaintercultural.org

Síntesis: Cuervo (2016)

El documento suministra un análisis exhaustivo acerca de la complejidad que engloba la definición de violencia y sus distintas aplicaciones en el entorno de la educación. En primera instancia, expone la problemática de fundamentar una noción singular y universal del concepto, manifestando que varias disciplinas han ofrecido visiones que no logran consensuar en algo absoluto. Igualmente, permite comprender que la violencia posee ambigüedad específicamente en escenarios que circundan al individuo.

En segunda instancia, ofrece una conceptualización más académica acerca de la violencia, en la que expone que esta se puede dar mediante agresión psicológica o física, con la finalidad de causar daño. En las que se reflejan actos físicos, como las médicas, deportivas, entre otras, logrando de manera intencional perjudicar al contrario. Asimismo, se atañen las formas de violencia simbólica o psíquica, las cuales incitan a restringir el desarrollo de las capacidades o bien la voluntad de una persona, sin la necesidad de tener un contacto directo.

Consecuentemente, la lectura brinda una postura acerca del debate y el inicio de la conceptualización de violencia, considerando si esta es una peculiaridad natural del ser humano o una producción de origen sociocultural. Además, se consideran distintas posiciones que proponen un cimiento orgánico e instintivo relacionado con la subsistencia y la agresión. Es más, comparte teorías como la psicoanalítica. Por otro lado, presenta una postura clara como la que el ser humano es capaz de reproducir patrones o conductas por medio de la imitación y la influencia de los ambientes culturales que lo circundan.

Incluso el texto proporciona un nexo entre la legitimidad y la violencia, considerando el análisis de casos para demostrar fines legales y políticos. Además, confiere el protagonismo al Estado como la autoridad máxima, capaz de aplicar cualquier tipo de violencia para proteger a la ciudadanía e incitar el orden. También, se estudian varios referentes teóricos acerca de cómo la violencia ha sido usada a través de la historia como un recurso de presión para cumplir los derechos o bien como mecanismo de resistencia ante la opresión.

En conclusión, la lectura relaciona diversas posturas conceptuales con el ámbito de la educación, brindando objeciones acerca de las distintas manifestaciones de violencia en los escenarios educativos. Incluso plantea una visión de continuar investigando este fenómeno de acoso escolar, centralizándose en la parte organizacional de la violencia directa y las formas en las que influyen en el proceso de enseñanza-aprendizaje. A modo de cierre, la revista menciona que se deben ofrecer distintos abordajes para superar este conflicto social en los entornos escolares.

Síntesis: Hernández (2019)

Esta síntesis proporciona información acerca del desarrollo de la paz, desde su aprovechamiento en la contemporaneidad para solicitar la finalización de conflictos, cumpliendo su objetivo de analizar la transición de un concepto activo y orgánico a uno relacionado con la dimensión sociocultural del ser humano.

Asimismo, considera las distintas posturas surgidas desde el siglo XX, las cuales promueven que la paz deja de ser un paradigma que termina en un concepto absoluto y único para transformarse en un constructo que engloba muchas definiciones acerca de la paz.

En esa misma línea, el texto indica cómo las distintas civilizaciones y el transcurrir de las épocas han impactado este término, como por ejemplo la cultura romana, la cual está centralizada en el control militar y tratados. También, menciona la postura teológica que considera la espiritualidad controlada por un ente divino. Igualmente, brinda aportes filosóficos surgidos en el oriente, como el pensamiento de Gandhi y su credo en la no violencia, así como el budismo, que lograron converger posturas actuales como la de Kant, cimentada en el derecho y el orden jurídico.

Además, desde la perspectiva moderna, se identifican tres tipos de paz, las cuales son: La paz positiva, la paz negativa y la paz imperfecta. La primera considera las necesidades básicas del ser humano, la promoción de la justicia social, para lograr derribar barreras culturales y estructurales. En el caso de la paz negativa, se distingue por la ausencia de conflictos bélicos o violencia intergrupal. Por su parte, la paz imperfecta contempla la convivencia simultánea entre el conflicto, la violencia diaria y la paz. Esta postura reconoce que este tipo de situaciones desencadenan una noción distorsionada, puesto que el ser humano tiene la capacidad de gestionar sus diferencias mediante prácticas pacíficas, generando que la paz se visualice desde una arista inconclusa y que a la vez se encuentra en constante transformación, ubicándose como un ideal casi inalcanzable.

En conclusión, el documento en cuestión vincula las distintas dimensiones de la paz, las cuales son: la paz Gaia misma, que está relacionada con la biodiversidad; la paz transcultural, la paz neutra basada en el diálogo y, en último lugar, la paz social. Es conveniente resaltar que la información suministrada en el artículo refleja la relación entre términos y la formación de individuos orientados a crear una transformación social.

Análisis Reflexivo

Manos unidas en contexto educativo representando cooperación y ciudadanía

Fuente: Universidad Diego Portales. (2026). Manos unidas en contexto educativo representando cooperación y ciudadanía. [Imagen]. Posgrados.udp.cl

Según el análisis de las lecturas realizadas, es posible comprender que los conceptos de paz y violencia han evolucionado históricamente y se encuentran estrechamente vinculados con la realidad social y educativa. Ambas propuestas coinciden en señalar que estos términos no pueden entenderse desde una única definición, sino como construcciones complejas que responden a contextos culturales, políticos y humanos determinados.

En la lectura de Hernández (2019), la idea central gira en torno a la transformación del concepto de paz a lo largo del tiempo. Tal como se expone en la síntesis, la paz deja de concebirse únicamente como la ausencia de conflictos bélicos para asumirse como un proceso activo relacionado con la justicia social, la satisfacción de necesidades humanas y la convivencia intercultural. Esta idea se posiciona como eje principal debido a que el texto analiza distintas perspectivas históricas, filosóficas y espirituales que explican cómo la humanidad ha reinterpretado la paz desde modelos basados en el control y el orden hasta enfoques orientados al bienestar colectivo. La clasificación entre paz positiva, paz negativa y paz imperfecta permite comprender que la paz no constituye un estado absoluto, sino una construcción permanente influenciada por las dinámicas sociales.

Por su parte, la lectura de Cuervo (2016) presenta como idea central la complejidad del concepto de violencia y sus múltiples manifestaciones dentro de la sociedad y, especialmente, en los espacios educativos. Según la síntesis elaborada, el texto evidencia que la violencia no se limita a acciones físicas visibles, sino que también puede manifestarse de forma psicológica, simbólica o estructural. Este planteamiento se considera central porque amplía la comprensión tradicional del término y permite reconocer cómo ciertas prácticas cotidianas pueden reproducir daño o desigualdad sin ser percibidas inmediatamente como violencia.

A partir de ambas lecturas se desprenden aprendizajes importantes relacionados con la necesidad de analizar críticamente la convivencia humana dentro de los entornos educativos. Se comprende que tanto la paz como la violencia forman parte de procesos sociales que se aprenden, se reproducen y también pueden transformarse. En este sentido, la educación adquiere un papel fundamental, ya que permite cuestionar conductas normalizadas que generan exclusión o conflicto, al mismo tiempo que promueve valores como el respeto, el diálogo y la empatía.

Uno de los elementos que resulta más complejo de comprender en la lectura de Hernández (2019) es el concepto de paz imperfecta. Esta noción puede generar dificultad porque rompe con la idea tradicional de que la paz implica ausencia total de conflicto. El planteamiento propone aceptar que los conflictos forman parte de la vida social y que la paz puede coexistir con tensiones y diferencias, siempre que estas se gestionen mediante prácticas pacíficas. Esta perspectiva exige cambiar la visión idealizada de la paz y entenderla como un proceso en constante construcción. En cuanto a la lectura de Cuervo (2016), uno de los aspectos de mayor dificultad corresponde al análisis sobre la legitimidad de la violencia ejercida por el Estado. Comprender que determinadas formas de violencia pueden justificarse legalmente para mantener el orden social genera cuestionamientos éticos importantes sobre los límites entre autoridad, control y protección ciudadana.

De acuerdo con Cuervo (2016), la educación posee un papel esencial en la desnaturalización de las distintas formas de violencia que se reproducen tanto en la escuela como en la sociedad. Esto implica reconocer prácticas que muchas veces se consideran normales, como la discriminación, el abuso de poder o el acoso escolar, y analizarlas críticamente para transformarlas. Mediante procesos educativos orientados al pensamiento reflexivo y la participación, es posible convertir estos escenarios en oportunidades para construir relaciones más equitativas y humanas.

De acuerdo a lo anterior, Hernández (2019) plantea que promover una verdadera cultura de paz requiere superar la idea de que esta se limita a evitar conflictos. La paz debe asumirse como una práctica cotidiana basada en la justicia social, la equidad y el bienestar colectivo. Esto supone fortalecer espacios de diálogo, respeto por la diversidad y cooperación social, permitiendo que la convivencia pacífica se construya desde las acciones diarias y no únicamente desde ideales teóricos.

Finalmente, los aprendizajes obtenidos a partir de ambas lecturas resultan aplicables a la futura labor profesional, especialmente en contextos educativos o sociales. Comprender la paz y la violencia desde una perspectiva crítica permite intervenir de manera más consciente en las relaciones interpersonales, promoviendo ambientes inclusivos y respetuosos. Aplicar estos conocimientos implica fomentar estrategias de resolución pacífica de conflictos, incentivar el pensamiento crítico y contribuir a la formación de personas capaces de participar activamente en la transformación social.

En síntesis, las lecturas analizadas permiten reconocer que la construcción de la paz y la comprensión de la violencia constituyen procesos interrelacionados que requieren reflexión constante. La educación se posiciona como un espacio clave para cuestionar prácticas que reproducen desigualdad y para impulsar formas de convivencia orientadas hacia una sociedad más justa, solidaria y humana.

Creación Literaria

Historias que siembran paz

Siembra de semillas como símbolo de esperanza y reconstrucción social

Fuente: Focolares Ciudad Nueva. (2025). Siembra de semillas como símbolo de esperanza y reconstrucción social. [Imagen]. Focolaresciudadnueva.com

En un pequeño pueblo de Costa Rica, rodeado de cafetales y montañas, existía una escuela marcada por tensiones cotidianas: burlas entre compañeros, exclusiones hacia quienes pensaban distinto y silencios que escondían desigualdades profundas. Allí llegó María, una joven docente convencida de que la paz no era simplemente la ausencia de conflictos, sino un proceso educativo que debía sembrarse en cada palabra y acción.

Inspirada en la idea de que la paz y la violencia son dos caras de la misma moneda (Fallas, 2012), María decidió iniciar un proyecto que transformara el aula en un espacio de convivencia, donde los valores de la empatía, el respeto, la solidaridad y la justicia fueran tan importantes como las matemáticas o la lectura. Su propuesta buscaba demostrar que la educación es un terreno fértil para sembrar paz y que cada estudiante podía convertirse en agente de cambio.

El primer día, María pidió a sus estudiantes que compartieran una experiencia en la que hubieran sentido exclusión o violencia. Al principio hubo silencio, pero poco a poco surgieron relatos: un niño que no podía participar en juegos por su discapacidad, una niña que sufría burlas por su acento, otro que vivía en pobreza y era señalado por sus compañeros.

María escuchó con atención y les explicó que esas situaciones reflejaban lo que se conoce como violencia estructural, aquella que se manifiesta en desigualdades sociales y económicas invisibles pero persistentes (Tatar-Garnica & Vargas, 2021). Les dijo que la paz no podía construirse ignorando esas realidades, sino enfrentándolas con solidaridad y justicia.

Para iniciar el cambio, propuso sembrar un “árbol de la paz” en el patio escolar. Cada hoja representaría un valor: empatía, cooperación, respeto, justicia. Los estudiantes escribieron acciones concretas para practicar esos valores: “invitar a todos a jugar”, “escuchar sin burlarse”, “compartir lo que tengo”, “defender a quien es tratado injustamente”.

Con el tiempo, el árbol se convirtió en un símbolo vivo. Los estudiantes comenzaron a transformar sus relaciones: en lugar de insultos, aprendieron a dialogar; en lugar de excluir, empezaron a invitar a quienes estaban solos. La práctica cotidiana de la paz se volvió parte de la cultura escolar, mostrando que la educación puede ser un espacio de resistencia frente a la violencia y de creación de nuevas formas de convivencia (Cuervo, 2016).

María también introdujo debates sobre la paz positiva, explicando que no basta con evitar peleas, sino que es necesario construir condiciones de justicia y bienestar (Hernández, 2019). Los estudiantes comprendieron que la paz era un proceso activo, que requería cuestionar las dinámicas de poder y desigualdad presentes en su comunidad.

Un día, un conflicto fuerte estalló entre dos estudiantes. En lugar de castigarlos, María los invitó a sentarse bajo el árbol de la paz y dialogar. Allí, con la ayuda de sus compañeros, lograron expresar sus emociones, reconocer sus errores y comprometerse a cambiar. Ese momento se convirtió en un ejemplo de cómo la educación transformadora puede generar cambios personales y colectivos, sembrando paz en escenarios marcados por el conflicto (Tatar-Garnica & Vargas, 2021).

La experiencia del aula también trascendió hacia la comunidad. Los padres comenzaron a participar en actividades escolares, compartiendo historias de cooperación y solidaridad. El árbol de la paz se convirtió en un espacio de encuentro intergeneracional, donde se discutían problemas locales y se buscaban soluciones colectivas. Así, la escuela se transformó en un centro de cultura de paz, mostrando que la educación no solo forma individuos, sino que también fortalece comunidades enteras (Galtung, 1996).

Incluso los estudiantes más conflictivos comenzaron a cambiar. Uno de ellos, llamado Andrés, solía responder con violencia a cualquier provocación. Sin embargo, al participar en los círculos de diálogo, descubrió que podía expresar sus emociones sin recurrir a la agresión. “Nunca pensé que alguien me escucharía de verdad”, dijo un día bajo el árbol. Ese reconocimiento lo llevó a convertirse en uno de los líderes del proyecto, demostrando que la paz también implica procesos de transformación personal.

María reflexionaba cada noche sobre lo que ocurría en su aula. Recordaba las palabras de Fallas (2012), quien afirmaba que la paz debía ser entendida como un valor educativo que fomenta la convivencia y la prevención de la violencia. También pensaba en lo que planteaban Tatar-Garnica y Vargas (2021): que la universidad y la escuela son espacios privilegiados para formar ciudadanos capaces de enfrentar la violencia desde la ética y la cooperación.

El proyecto de María demostró que la paz no es un ideal abstracto, sino una práctica concreta que se construye en lo cotidiano. Los estudiantes aprendieron que sembrar paz significa cuestionar la indiferencia y la desigualdad, y que cada persona tiene un papel en esa transformación.

El árbol siguió creciendo en el patio, recordando a todos que la verdadera paz se cultiva con acciones pequeñas pero constantes. Así, aquella escuela rural se convirtió en un ejemplo de cómo la educación puede sembrar paz y transform vidas, mostrando que la paz es un proceso educativo y social capaz de generar cambios personales y colectivos.

Este cuento refleja que, en el futuro contexto profesional de la docencia, los valores de empatía, respeto, solidaridad y justicia no son solo principios abstractos, sino herramientas prácticas para construir aulas inclusivas y comunidades más humanas. La paz, entendida como proceso educativo, se convierte en una responsabilidad ética que invita a cada docente a ser sembrador de esperanza y constructor de convivencia.

Referencias Bibliográficas

Cuervo, E. (2016). Exploración del concepto de violencia y sus implicaciones en educación. Política y cultura, (46), 77-97. https://www.scielo.org.mx/pdf/polcul/n46/0188-7742-polcul-46-00077.pdf
Fallas, C. (2012). Educación para la Paz: fomentando valores contra todo tipo de violencia. EUNED.
Focolares Ciudad Nueva. (2025). Siembra de semillas como símbolo de esperanza y reconstrucción social. [Imagen]. Focolaresciudadnueva.com. https://www.focolaresciudadnueva.com/wp-content/uploads/2025/07/SEMBRANDO-PAZ.png
Galtung, J. (1996). Peace by peaceful means: Peace and conflict, development and civilization. Oslo: International Peace Research Institute.
GitHub, Inc. (s.f.). GitHub [Plataforma digital utilizada para la creación y alojamiento del blog]. https://github.com/
Hernández, D. A. (2019). Nociones de paz: una revisión teórica del concepto. Ciudad Paz-ando, 12(1), 78-88. https://revistas.udistrital.edu.co/index.php/cpaz/article/view/13951/14859
Hirian Aldizkaria. (2014). Actividad grupal en el aula como práctica de convivencia y no violencia. [Imagen]. Aulaintercultural.org. https://aulaintercultural.org/wp-content/uploads/2014/04/clase2_-HIRIAN-ALDIZKARIA-BYNCND.jpg
Lupan, G. (2022). Manos unidas en círculo representando unión y diversidad. [Imagen]. Pexels. https://www.pexels.com/photo/group-of-friends-bonding-with-colorful-bracelets-34124112/
New Pathways for Youth. (s.f.). Niños y niñas participando en espacio inclusivo. [Imagen]. Npfy.org. https://npfy.org/blog/the-importance-of-inclusive-communities-supporting-youth-from-diverse-backgrounds/
Nunes, V. (s.f.). Grupo diverso de personas compartiendo en espacio abierto. [Imagen]. Adobe Stock. https://stock.adobe.com/images/multiethnic-diverse-group-of-people-having-fun-outdoor-diversity-lifestyle-concept/506751155?prev_url=detail
Procare SOLUTIONS. (2024). Actividad de diálogo en círculo en educación preescolar. [Imagen]. Procaresoftware.com. https://www.procaresoftware.com/blog/blog-circle-time-activities-for-preschoolers/
Tatar-Garnica, Y. & Vargas, J. (2021). Referentes conceptuales: soporte para una educación universitaria constructora de paz. Revista Colombiana de Educación, (81), 229-248. http://www.scielo.org.co/pdf/rcde/n81/0120-3916-rcde-81-229.pdf
Universidad Diego Portales. (2026). Manos unidas en contexto educativo representando cooperación y ciudadanía. [Imagen]. Posgrados.udp.cl. https://posgrados.udp.cl/wp/wp-content/uploads/2021/05/unidad-manos-maestros-ninos-escuela-primaria-sentados-piso-habitacion-extendidos-al-centro-circulo-tocando-como-signo-unidad-scaled.jpg